_-_CaLLe DeL DeSeNGaÑo_-_

Saturday, September 22, 2007

Finding Nemo I

Vale, vale, teneis razón, no tengo más excusas para seguir sin renovar mi blog. Y despues de que mis innumerables fans me reclamaran una actualización (con mis innumerables fans me refiero a mi hermana) he decidido contar la historia de como yo, una niña sencilla de la España profunda, encontró a Nemo tras innumerables aventuras.Érase una vez una niña (esa niña era yo, que a pesar de tener 22 años sigo teniendo espíritu joven) que decidió un dia dejar su casa en busca de aventuras,de aventuras y de Nemo, porque la historia de un pececito perdido le tocó el corazón. Difícil búsqueda de realizar, decidió primero preguntar a un kanguro, que le informó, muy sensato el kanguro, que siendo un pez para buscarlo tenia dos opciones. La primera era en la parrilla, que ya no seria pez sino pescado, y la otra y mas inteligente era el mar, asi que allá me encaminé (paso a primera persona porque yo no soy Julio César), con mis 45 kg de equipaje, a las costas del mar de coral.
Como el agua estaba fria, lo primero que se me ocurrió fue, a vista de pájaro y desde un trapecio, fijar mi vista en el horizonte, para ver si podia visualizar una pequeña manchita naranja que me indicara su posición. De nada sirvió, porqe sin llevar gafas y siendo un pez de apenas 10cm, la genial idea se convirtió ni mas ni menos que en una perdida de tiempo.
Sin embargo lo de entrar en el mar era algo que no me convencia, y pasee a la orilla del mar kilometros y kilometros para ver si veia algo.

Fueron tantos los kilometros que anduve que hasta las Montañas Azules llegué, y decidí tomarme una foto con las Tres hermanas, que sin ser Nemo, también gozan de fama mundial.

Hállabame yo distraida en estos menesteres, cuando un koala, entre bocado y bocad, me avisó de que si quería buscar a un pez payaso, lo mejor sería dejarse de tonterias y encaminarse a aguas mas calientes. Olvidando el frio y el miedo a tiburones, decidí que tenia razón, así que volando, esta vez en un avión, volví a Queensland, donde siguiendo diferentes pistas, fui acercándome poco a poco a Nemo, no si antes pasar otras cuantas aventuras, como verán en la parte II de esta gran aventura

Finding Nemo II

Cerca de Surfers Paradise y en la hermosa Sunshine Coast, se me ocurrió que porque no probar suerte con una tabla y buscar a Nemo cogiendo olas al amanecer. Ciertamente la experiencia fue alucinante, pero a Nemo no encontré y las opciones de búsqueda se me estaban acabando.
En esta situación me encontraba cuando decidí pararme a pensar, mirando al mar en mi butaca de madera. Lo cierto es que la butaca no era mia, y la encontré en la playa, pero escuchando el sonido de las olas se me ocurrió que a lo mejor en una lancha haciendo wakeboarding podría ir más rapido para encontrar a Nemo.
Sin lancha pero con tabla, traté de aprender a hacer wakeboardiing, pero termine bajo el agua, incapaz de mantener el equilibrio a semejante velocidad. Fue entonces cuando tuve la genial idea, ¿que mejor manera de encontrar a Nemo que buceando en la Gran barrera de Coral?
Y buceé y buceé, y a Churumbel, un poquito ya crecidito, encontré. Nadando pasamos horas juntos cuando le pregunté que si por casualidad habia mantenido el contacto con Nemo. Me dijo que sí, que podía llevarme hasta a su casa, y nadando con la tranquilidad de una tortuga marina fui poco a poco hasta llegar a la anémona rosa donde Nemo vivía después de mucho tiempo.

Tatacháaaan!!!! Nemo estaba bien, y para mi sorpresa encontré también a su papa, y probablemente una novia que se habia echado. Después de saludar, me dí por satisfecha, y decidí volver a casa, con una foto de Nemo y muchos muchos buenos recuerdos.
Y aqui estoy, de vuelta de Australia, contando mi historia para aquellos que, después de tanto tiempo, decidan pasarse, por casualidad, por este blog. Prometo actualizar...¡Hasta pronto!