
Es muy probable que sea una gilipoyez, pero a mi una de las cosas que más me gusta del año nuevo es estrenar agenda. Cada año parece un nuevo reto cuando uno encuentra su agenda vacía y decide comenzar a rellenarla. A mi lo de poner mi nombre, mi dirección y mi teléfono me encanta, siempre con bonita letra, pero lo cierto es que me estreso cuando me encuentro una de esas agendas en las que parece que te esta interrogando la Guardia Civil. Tu numero de la seguridad social, de pasaporte, tu grupo sanguíneo, oficina, grupo empresarial…solo le falta preguntarte tu numero de cuenta, y yo sinceramente a eso no le veo ninguna utilidad, porque si se te pierde, el que vaya a devolvértela no se va a preocupar de ir a la seguridad social para ver a quien pertenece ese número y entonces poder devolverla. Yo de hecho, muchos de esos datos los desconozco, es por eso que soy muy fan, desde mi tierna infancia, de las agendas de la Fnac, que hoy por hoy te la regalan con una compra superior a 40€ y, si lo compras por Internet, te regalan los gastos de envío.
Yo, como no soy de una gran ciudad, no conocí esta tienda hasta que fui a Madrid de verdad, que eso fue ya, pues creo que con 11 años o así. En ese momento nos hicimos amantes indiscutibles de esta ciudad, porque tenía de todo…aunque claro con el tiempo y cuando una va viendo otras cosas la verdad es que se va desencantando (lo siento por los de Madrid, hoy en día me gustan más otras ciudades). Lo que nunca nos desencantó fue la Fnac, porque tener tantas plantas de discos, dvd´s y libros es algo que en mi casa siempre ha fascinado por la gran afición que nosotros tenemos a la evasión. Y entre los descubrimientos que hicimos, la Agenda Fnac fue uno de ellos. Todavía tengo mi primera Agenda Fnac, creo que fue del 98, y a veces la leo para recordar las estupideces que decía yo a mis 12 años de edad (que dicho sea de paso, no se diferencia mucho de las gilipoyeces que digo a mis 21, es triste, pero cierto). Dos años después tuve Agenda Fnac, porque íbamos mucho a Madrid, ya que me acababan de operar allá en la Ruber (esto es por presumir un poco que lo digo, porque a mi eso de operarme donde nació la pequeña Leonor me llena de orgullo y satisfacción), pero luego con el tiempo perdimos el contacto con esta ciudad (motivos diversos que no vienen al caso) y perdí mi Agenda Fnac. Así que durante varios años, me limitaba a no escribir en agendas, las tenía…pero no me gustaba escribir…no era lo mismo si no me la regalaban con las compras de la Fnac.
Todo este rollo viene a que este año he recuperado de nuevo mi agenda Fnac. Si, este año compre los regalos de reyes allí, a mi mama y a mi hermana, y me regalaron los gastos de envío y mi agenda, que este año, dicho sea de paso, es muy bonita. La temática es el comic, y la verdad es que tiene unos dibujos geniales, así que este año estaré mucho más inspirada en escribir. Por lo pronto, ya escribí lo que me trajeron los Reyes. Con mis zapatos nuevos, mi bolso, mi colonia, mis pinturas y mi pingüino (de decoración, yo creo que se entiende, ademas es el que esta en la foto,pero es bien bonito y muy original, ¿verdad?) me quedé yo más contenta que un sapo bailando la Macarena. A una amiga mía le han regalado un Audi…pero yo creo que soy más feliz con mis zapatos, porque yo los he podido desenvolver y ella no. Cada uno tiene sus prioridades, y lo más caro no siempre es lo que más gusta.
Ya me voy a comerme unos bombones, pero por si cabe alguna duda, no tengo acciones en la Fnac ni mis padres trabajan allí, lo digo por si parece que he hecho mucha publicidad, pero es que me siento tan orgullosa de mi nueva agenda que lo tenia que contar.